
Aprende · Comportamiento y entrenamiento
International Cat Care explica que la comunicación del gato tiene cuatro canales: visual (posturas, expresiones, tamaño de las pupilas, pelo erizado), táctil, vocal y olfativa. La organización Cats Protection añade que, a diferencia de los perros, los gatos no han evolucionado para tener muchos músculos faciales, por lo que su cara es menos expresiva y conviene reconocer hasta las señales más pequeñas.
Aprender a leerlos fortalece el vínculo y previene conflictos. Esta guía es un complemento a la guía de tu primer gato y a comportamiento y entrenamiento.

International Cat Care agrupa los sonidos en tres tipos. Los «murmullos», con la boca cerrada, sirven para saludar, llamar la atención o mostrar aprobación e incluyen el ronroneo y el trino o «chirrido», un saludo amistoso que a veces dirigen a las personas. Los maullidos («sonidos de vocal») se dirigen sobre todo a las personas, rara vez a otros gatos adultos, y la organización sugiere que a menudo los reforzamos sin querer, por lo que adoptan muchas formas. Los sonidos hostiles, con la boca abierta, son gruñidos, aullidos, bufidos, escupitajos y chillidos, y se hacen con hostilidad ofensiva o defensiva. Si tu gato maúlla de forma distinta a lo habitual, sobre todo de noche o con dolor, coméntalo con tu veterinario.
La misma fuente explica que la comunicación táctil incluye frotarse entre sí (a menudo por la zona de la boca y las mejillas, pero también por el cuerpo y la cola), acicalarse mutuamente, tocarse las narices y dormir juntos; usarse como «almohada» y entrelazar las colas se considera una forma de vínculo social. En ese roce se intercambia olor, porque la comunicación olfativa es esencial para los gatos: usan olores y feromonas para identificar su territorio y reconocer a otros individuos «amigos». Por eso un gato que se frota contigo te está «marcando» como parte de su grupo, y por eso conviene no cambiar de golpe sus olores y rutinas. Si tienes más de un gato, mira adaptación en los primeros días.
International Cat Care señala que los gatos relajados mantienen las orejas hacia delante, mientras que orejas planas contra la cabeza con pupilas dilatadas suelen indicar miedo, y orejas erguidas y giradas hacia fuera con pupilas estrechas, frustración. Los ojos relajados, que parpadean o se entrecierran, son una señal de que está tranquilo; mirar fijamente con ojos muy abiertos puede ocurrir en encuentros hostiles. Los bigotes, cuando está tenso, se abren hacia delante; si está asustado, se aplastan contra la cara.
Cats Protection resume las señales de un gato feliz (cola erguida, orejas adelante y relajadas, parpadeo lento, frotarse, postura relajada) y las de uno infeliz (acicalarse en exceso, bufidos y zarpazos, pupilas dilatadas, orejas hacia los lados o atrás, relamerse, huir, moverse despacio y con cautela).
Cats Protection aconseja no mirar fijamente a tu gato, porque puede percibirlo como una amenaza y asustarse. Si está cómodo, puedes parpadear despacio hacia él y girar ligeramente la cabeza; con suerte, te responderá igual. International Cat Care también describe el parpadeo lento como una interacción que los gatos dirigen a quienes les dan confianza, y algunos lo devuelven si tú lo haces.
No necesariamente. Según International Cat Care, rodar sobre el lomo (el «social roll») suele ser un saludo amistoso y una señal de que está relajado en tu compañía, pero no es una invitación a acariciarle la barriga. Esa organización propone un «semáforo» de caricias: mejillas y barbilla (verde), cuerpo (ámbar) y vientre, patas y base de la cola (rojo), zonas especialmente sensibles. Deja que sea el gato quien inicie y decida cuánto dura el contacto.
Señales de que quiere interactuar: cola en alto como signo de interrogación al acercarse, ronroneo, chirridos o trinos, frotarse, enrollar la cola, subirse a tu regazo o el parpadeo lento.
Gruñir, bufar, escupir, dar zarpazos o morder son, según International Cat Care, una señal clara de que el gato está en un estado emocional de protección y no quiere que te acerques ni lo toques; hay que parar de inmediato para evitar arañazos o mordiscos y no dañar la relación. Antes suelen aparecer señales más sutiles: orejas hacia atrás, cola que golpea o piel que se ondula. Respeta esas señales y nunca lo castigues; lee por qué en gato que orina fuera del arenero, donde el castigo también empeora las cosas. Si convives con niños, enséñales el semáforo de las caricias.
No siempre. Cats Protection explica que el ronroneo indica bienestar solo si el lenguaje corporal es relajado; también pueden ronronear para llamar tu atención, en situaciones de estrés como una visita al veterinario, e incluso cuando sienten dolor. Por eso observa el contexto y el conjunto del cuerpo.
Si notas que tu gato se esconde más, deja de acicalarse o lo hace en exceso, cambia su forma de comer o de usar el arenero, o reacciona al tocarlo, puede haber dolor, enfermedad o estrés. La RSPCA indica que estos cambios pueden señalar aburrimiento, enfermedad, dolor o miedo. Revisa síntomas que no debes ignorar y, si sospechas dolor articular en un gato mayor, artrosis en perros y gatos mayores.
Por favor valida esta información con tu veterinario, solo él/ella conoce a tu mascota y puede examinarla en persona.
Contenido informativo. No sustituye la consulta con un veterinario ni con un etólogo o adiestrador certificado. En una emergencia, acude a una clínica 24 horas.