Ilustración de un gato naranja que araña con gusto un rascador alto junto a un sillón lavanda mientras la mujer de pelo rosa sonríe con un premio en la mano

Aprende · Comportamiento y entrenamiento

Gato que araña los muebles: por qué lo hace y cómo redirigirlo

En pocas palabras

  • Arañar es una necesidad del gato, no maldad: sirve para estirarse, mantener las garras y marcar territorio.
  • No se elimina: se redirige con rascadores firmes, altos y bien ubicados, del material que él prefiera.
  • Protege temporalmente los muebles y premia cuando use el rascador.
  • Nunca castigues ni uses la extirpación de uñas: es dañino y no soluciona la conducta.

¿Por qué los gatos arañan los muebles?

La ASPCA explica que los gatos arañan al jugar, al estirarse, para marcar territorio y para renovar las garras, quitando las capas gastadas. Cornell añade que es sobre todo una conducta de marcaje, con glándulas de las patas que dejan olor, y que es innata, como acicalarse. Por eso es difícil de detener.

International Cat Care aclara que los gatitos empiezan a arañar hacia las 5 semanas, que es una conducta normal y necesaria que no se puede ni debe eliminar, y que si los arañazos se reparten por toda la casa, sobre todo junto a puertas y ventanas, el gato podría estar señalando inseguridad. Más contexto en gato araña los muebles.

¿Cómo elijo y coloco un buen rascador?

La ASPCA recomienda ofrecer una variedad de rascadores de distintos materiales (cartón, alfombra, madera, sisal, tela) y orientaciones, porque algunos gatos prefieren superficies verticales, otros horizontales y otros inclinadas. Fíjate en lo que ya araña y elige algo similar. El rascador debe ser sólido (que no se mueva) y lo bastante alto para que se estire por completo; la RSPCA subraya que esto es especialmente importante en gatos de interior.

  • Ubicación: junto al mueble que ya araña, cerca de donde duerme y en zonas de paso.
  • Varios, no uno: sobre todo en casas con más de un gato.
  • Atractivo: juega con una caña sobre el rascador y premia cada vez que lo use.

Si necesitas ayuda para escoger, lee rascador para gato.

Infografía ilustrada con tres pasos para redirigir el arañazo del gato: observar, ofrecer y premiar
Observa, ofrece un rascador y premia.

¿Cómo protejo los muebles mientras aprende?

La ASPCA sugiere quitar o cubrir lo que no quieres que arañe y poner el rascador al lado, como alternativa «legal»: por ejemplo, plástico, cinta de doble cara, papel de lija o un tapete de plástico con la parte rugosa hacia arriba. Cornell menciona también cubrir con mantas, sábanas o plástico. Son medidas temporales hasta que el gato adopte el rascador. No obligues al gato a usarlo agarrándole las patas: puede asustarlo y hacerle evitarlo.

Tampoco ayuda gritar ni rociar con agua. Según Cornell, los gatos no relacionan el castigo con la «falta»; solo aprenden a temerte, e incluso puede llevar a agresividad. Si arañas más de lo normal, mira la sección de estrés más abajo.

¿Cómo lo hago paso a paso?

  1. Observa: ¿qué araña (sofá, alfombra, cortina)?, ¿en vertical u horizontal?, ¿en qué momento (al despertar, al jugar, al llegar tú)?
  2. Ofrece una alternativa equivalente: si araña la esquina del sofá, pon un poste vertical firme a su lado; si araña la alfombra, prueba un rascador horizontal.
  3. Hazlo atractivo: International Cat Care indica que algunos rascadores vienen impregnados con hierba gatera, que atrae la atención de los gatos sensibles a ella, y recomienda además un juego de caza con una caña en la base del rascador para animarlo a usarlo.
  4. Protege lo demás: cubre temporalmente lo que no quieres que araña.
  5. Premia cada acierto, con un premio, caricias o juego, justo cuando use el rascador.
  6. Sé constante varias semanas antes de moverlo o retirar la protección, y hazlo de forma gradual.

Según International Cat Care, el rascador vertical debe permitir que el gato se estire a la misma altura a la que araña hoy; y los gatitos o gatos mayores pueden preferir superficies más blandas, inclinadas u horizontales. Si vives en un departamento pequeño, lo importante es que sea estable y alto, no el tamaño de la casa.

¿Se pueden recortar las uñas o poner fundas?

La ASPCA menciona como alternativas recortar las puntas con regularidad y usar fundas blandas temporales; Cornell indica que las fundas se reponen cada seis a doce semanas y solo deben ponerse a gatos que toleran que les toquen las patas. International Cat Care señala que los gatos, incluso los de interior, necesitan sus garras afiladas para explorar, trepar y defenderse, y que recortarlas puede evitar un daño inmediato pero no cubre la necesidad de arañar. Pregunta a tu veterinario qué es mejor para tu gato. Para cuidado general, lee Gatos.

¿Por qué no se debe extirpar las uñas (declawing)?

La ASPCA se opone firmemente al declawing y recuerda que no se ha demostrado que mejore otros problemas de conducta como la agresividad. Propone alternativas conductuales y ambientales. Los problemas de conducta deben consultarse con expertos en comportamiento.

¿Qué errores comunes debo evitar?

  • Colocar un rascador pequeño o inestable: si se tambalea o no deja estirarse del todo, el gato lo abandona.
  • Esconderlo en un rincón: el gato araña en zonas sociales y de paso, donde marca y se estira.
  • Cambiar al mismo tiempo todo: mueve el rascador poco a poco, de a unos centímetros, hacia el lugar que prefieras.
  • Retirar la protección demasiado pronto: espera a que el hábito esté claro.
  • Castigar o gritar: la RSPCA indica que nunca se debe gritar ni castigar al gato.

Con constancia, la mayoría de los gatos terminan prefiriendo el rascador, porque les ofrece justo lo que buscan.

¿Y si araña mucho más de lo normal?

Un cambio brusco puede indicar estrés, aburrimiento o un cambio en casa (mudanza, un nuevo integrante, conflicto con otro gato). La AAFP y la ISFM señalan que cuando no se cubren las necesidades del gato aumentan las conductas indeseables. Revisa que tenga escondites, lugares altos, juego diario y recursos suficientes, sobre todo si hay más de un gato (convivencia entre perro y gato). Si te preocupa un cambio de conducta, consulta a tu veterinario y, si hace falta, a un etólogo felino certificado. La IAABC reúne a consultores de conducta con credenciales. Y si el problema incluye orinar fuera del arenero, lee gato que orina fuera del arenero.

También puede ayudarte el lenguaje corporal de los gatos y la guía de tu primer gato; para gatitos, la guía de gatitos y gatito primeras semanas. Encuentra profesionales en el directorio de servicios. Y si vives en departamento, mira mejor mascota para departamento.

Preguntas frecuentes

Puede ser una forma de saludo y de marcar con olor, además de estirarse. Ofrece un rascador cerca de la entrada y premia cuando lo use.
Depende del gato. La ASPCA sugiere probar cartón, alfombra, madera, sisal y tela, en posición vertical, horizontal o inclinada, y observar su preferencia.
No es recomendable. Cornell explica que el gato no relaciona el castigo con la conducta y que solo te teme a ti; puede incluso aumentar la agresividad. Mejor redirigir y premiar.
No. La ASPCA se opone firmemente a extirpar las uñas y propone alternativas conductuales y ambientales como rascadores, recorte de puntas y fundas blandas.
Varios, en zonas de paso, junto a donde duerme y cerca del mueble que ya araña. Con más de un gato, International Cat Care sugiere multiplicar los recursos.
Sí: empiezan hacia las 5 semanas de edad, según International Cat Care. Ofrécele un rascador desde pequeño y reemplázalo por uno más alto al crecer.

Fuentes

Siguiente lectura