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Antes de limpiar los oídos a un perro, lo primero es mirarlos. Un oído sano se ve limpio, sin mal olor, sin enrojecimiento y sin secreción abundante. Si todo está normal, una revisión periódica y una limpieza suave de la parte externa suelen bastar. Si notas olor, dolor o sacudidas de cabeza, no limpies: consulta a tu veterinario, porque podría haber una infección.
¿Por qué hay que revisar los oídos?
Los oídos del perro tienen un canal largo y con forma de «L», donde se acumulan cera, humedad y suciedad. En perros de orejas caídas o con mucho pelo en el canal, el aire circula peor. Por eso conviene revisarlos con regularidad y detectar cambios a tiempo.
La limpieza excesiva o mal hecha también puede irritar. La clave es observar más que limpiar.
¿Cómo es un oído sano?
- Color rosado claro, sin enrojecimiento.
- Sin mal olor fuerte.
- Poca cera, de color claro.
- Sin heridas, costras ni hinchazón.
- El perro no se queja ni se sacude al tocar.
Cualquier cambio respecto a lo habitual merece atención. Si tu perro empieza a rascarse mucho, revisa la guía sobre cada cuánto bañar a un perro y comenta los cambios con tu veterinario.

Señales de alarma: no limpies, consulta
Estas señales pueden indicar un problema como una otitis u otra causa. Solo un veterinario puede examinarlo:
- Mal olor persistente.
- Secreción oscura, amarilla o con sangre.
- Enrojecimiento o hinchazón.
- Sacudidas de cabeza, rascado constante o inclinación de la cabeza.
- Dolor al tocar la oreja o agresividad al acercarte.
- Pérdida del equilibrio o movimientos extraños.
Si ves cualquiera de ellas, pide cita pronto. Si tu perro parece tener mucho dolor o pierde el equilibrio, acude a urgencias.
¿Qué necesitas para la limpieza de rutina?
- Gasas o algodón suave, nunca hisopos dentro del canal.
- Un limpiador de oídos indicado por tu veterinario.
- Toallas y premios.
- Un lugar tranquilo y buena luz.
Pregunta a tu veterinario qué producto usar y cada cuánto, porque no todos los perros necesitan la misma rutina y algunos productos no son adecuados si hay una infección o una lesión.
Paso a paso para una limpieza externa suave
- Prepara a tu perro con calma, caricias y premios.
- Revisa la oreja por dentro: color, olor y suciedad.
- Limpia solo la parte visible (el pabellón y la entrada) con una gasa suave, siguiendo las indicaciones de tu veterinario.
- No metas nada en el canal.
- Seca la zona con una gasa limpia.
- Deja que se sacuda: es natural y ayuda a que salga el exceso.
- Premia y termina con un juego.
Si tu perro se resiste o se queja, detente. Forzar crea miedo y puede lastimarlo.
Errores frecuentes
- Usar hisopos en el canal. Pueden empujar la suciedad o causar heridas.
- Limpiar demasiado seguido. Irrita el oído.
- Aplicar remedios caseros, aceites o líquidos sin indicación.
- Limpiar un oído con dolor o infección sin consultar.
- Dejar los oídos húmedos tras el baño o el nado.
- Ignorar el olor. Un mal olor no es normal.
Después del baño o del nado
La humedad en los oídos puede favorecer problemas. Después del baño, seca con cuidado la parte externa y evita que entre agua en el canal. Si tu perro nada con frecuencia, consulta a tu veterinario qué cuidados extra necesita. Cuando bañes, recuerda los pasos de nuestra guía sobre cada cuánto bañar a un perro.
Perros con más riesgo de problemas de oído
Los perros de orejas caídas, con mucho pelo en el canal o con alergias suelen necesitar más vigilancia. Si tu perro tiene antecedentes de problemas de oído, tu veterinario puede recomendar un plan específico. No lo improvises: cada caso es distinto.
¿Cuándo es mejor que lo haga un profesional?
Si tu perro tiene el oído sensible, se resiste mucho o ya ha tenido infecciones, lo mejor es que el veterinario te enseñe la técnica o lo haga él. Una limpieza mal hecha puede lastimar el canal o empujar la suciedad. En la consulta puedes pedir que te muestren cómo hacerlo en casa y qué es normal ver; puedes llevar anotadas tus dudas con ayuda de preguntas para tu veterinario.
Si todavía no tienes un veterinario de confianza, lee cómo elegir veterinario para encontrar uno que te explique y te escuche.
Revisa también las uñas y la piel
Aprovecha el momento de la revisión de oídos para mirar la piel, los pliegues y las patas. Si vas a hacerlo en una misma sesión, te servirá repasar cómo cortar las uñas a un perro con calma y premios. Hacer varias revisiones cortas en lugar de una larga evita que tu perro se agote o se estrese.
¿Qué anotar para tu veterinario?
- ¿Desde cuándo notas el cambio y si empeora?
- ¿Qué tipo de secreción ves y de qué color?
- Si hay olor y cómo es.
- Si el perro nada, se baña mucho o tiene alergias conocidas.
- ¿Qué productos has usado antes de consultar?
Con esa información, el profesional podrá orientarte mejor desde el primer momento.
Un hábito semanal de revisión
Elige un día de la semana para revisar los oídos de tu perro cuando esté tranquilo: levanta la oreja, mira el color de la piel, huele con suavidad y anota cualquier cambio. Con el tiempo sabrás cómo es lo normal para tu perro, y detectarás antes cualquier diferencia. Es una rutina de dos minutos que puede ahorrarle molestias.
Preguntas que ayudan a no equivocarte
Pregunta a tu veterinario si la rutina de limpieza es necesaria para tu perro, con qué frecuencia y qué producto usar. Pídele que te muestre cómo sostener la oreja y hasta dónde llegar con la gasa, para sentirte seguro.
¿Cómo hacer que se acostumbre?
Muchos perros detestan que les toquen las orejas. Para cambiarlo:
- Acaricia sus orejas a diario durante unos segundos y premia.
- Levanta la oreja con suavidad y premia.
- Pasa una gasa seca y premia.
- Aumenta el tiempo poco a poco.
La constancia y los premios convierten un momento incómodo en una rutina tolerable.
Revisar los oídos con cariño es una forma de cuidado. Y ante cualquier señal rara, tu mejor herramienta es llamar al veterinario.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto se limpian los oídos de un perro?
No hay una frecuencia para todos. Revísalos con regularidad y pregunta a tu veterinario si tu perro necesita limpieza de rutina y con qué producto.
¿Puedo usar hisopos para limpiar los oídos de mi perro?
No. Los hisopos pueden empujar la suciedad o lastimar el canal. Limpia solo la parte visible con una gasa suave.
¿Qué señales indican que mi perro tiene problemas de oído?
Mal olor, secreción, enrojecimiento, sacudidas de cabeza, rascado constante o dolor. En esos casos, consulta a tu veterinario en lugar de limpiar.
¿Sirven los remedios caseros para los oídos?
No los recomendamos. Pueden irritar o empeorar el problema. Usa solo productos que tu veterinario te indique.
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