
Perros · Cachorros
En el primer año tu cachorro crece rápido: cambia de dientes, gana control de esfínteres, aprende a convivir y a confiar. Necesita un espacio a prueba de peligros (cables, plantas tóxicas, productos de limpieza), comida adecuada para su etapa, agua limpia, descanso y juegos cortos. Térra, cuando era cachorra, dormía a ratos largos: es normal que un cachorro duerma muchas horas al día.
Empieza por una visita al veterinario para estimar edad, peso y un plan de salud. En Terramascota puedes repasar el contexto general en Perros y en Salud.
Elige una zona tranquila para los primeros días: cama o transportadora, comedero, bebedero y juguetes seguros. Guarda zapatos, cables y objetos pequeños. Si usas jaula o corral, que sea un refugio positivo, nunca un castigo. La dueña de Térra preparó un rincón con manta suave y un juguete de masticar antes de que llegara a casa.
Enseña desde el primer día dónde hacer sus necesidades: salidas frecuentes después de comer, dormir y jugar. Premia en el momento correcto. Evita gritos: asustan y retrasan el aprendizaje.

La socialización es presentar el mundo de forma segura y agradable: personas distintas, ruidos suaves, superficies nuevas y, cuando el veterinario lo autorice, otros perros sanos. La Sociedad Americana de Veterinaria del Comportamiento Animal (AVSAB) destaca que los primeros tres meses son clave y que conviene socializar con cuidado incluso antes de completar todas las vacunas, evitando zonas de alto riesgo.
Ve despacio: si Térra se mostraba insegura, su dueña se alejaba un poco y premiaba la calma. Mejor muchas experiencias cortas y buenas que una sola demasiado intensa. Más contexto en Salud.
Los cachorros suelen recibir una serie de vacunas en varias visitas; la última dosis de la serie primaria suele aplicarse hacia las 16 semanas o más, según guías internacionales como las de la WSAVA, pero el calendario concreto lo fija tu veterinario según el país y el riesgo local. La desparasitación también empieza temprano y se ajusta con exámenes de heces.
No compres antiparasitarios «porque sí» ni copies dosis de internet. Pregunta en la clínica y revisa nuestro aviso veterinario.
Usa un alimento completo formulado para cachorros (crecimiento), en las cantidades que indique el envase ajustadas por tu veterinario según peso y raza. Divide la ración en varias comidas al día al principio. Evita restos de mesa y alimentos tóxicos (chocolate, uvas, cebolla, xylitol).
Cuando llegue el momento de pasar a adulto, hazlo de forma gradual. En Terramascota tienes orientación general en Alimentación.
Premia lo que quieres ver: sentarse, venir cuando lo llamas, hacer necesidades fuera. Sesiones de 3 a 5 minutos, varias al día. La AVSAB recomienda métodos basados en recompensa y evita el dolor o la intimidación. Térra aprendió «siéntate» con premios pequeños y mucha paciencia de su dueña.
Si aparece miedo, agresividad o ansiedad fuerte, consulta a tu veterinario o a un profesional de conducta certificado. No uses collares de castigo ni «remedios» caseros.
No esperes si hay decaimiento, vómitos o diarrea persistentes, dificultad para respirar, rechazo a comer, cojera fuerte, hinchazón de panza o convulsiones. Un cachorro se descompensa más rápido que un adulto.
Para orientación general mira Salud y el directorio de servicios. En duda, llama a tu clínica.
Por favor valida esta información con tu veterinario: solo él o ella conoce a tu mascota y puede examinarla en persona.
Contenido informativo. No sustituye la consulta con un veterinario ni con un etólogo o adiestrador certificado. En una emergencia, acude a una clínica 24 horas. Lee nuestro aviso veterinario.
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