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«Ven con mamá», «mi niña peluda», «mis hijos de cuatro patas». Si alguna vez te has escuchado decir algo así, no estás solo. Cada vez más hogares se describen como una familia multiespecie: un grupo en el que personas y animales comparten la vida diaria y se cuidan mutuamente. Pero ¿es normal llamar «hijos» a las mascotas? ¿Qué hay detrás de esa forma de hablar?
¿Qué es una familia multiespecie?
Es una familia en la que los animales de compañía no son vistos como un objeto o un simple adorno, sino como integrantes con un lugar propio. Comen a su hora, tienen su cama, salen de paseo, van al veterinario y aparecen en las fotos familiares. Sus cuidadores toman decisiones pensando en su bienestar, igual que lo harían con cualquier otro miembro de la familia.
La Asociación Americana de Medicina Veterinaria (AVMA) describe el vínculo humano-animal como una relación dinámica y beneficiosa para ambas partes, que influye en la salud y el bienestar de personas y animales.
¿Por qué los llamamos «hijos»?
- Por el tipo de cuidado. Alimentarlos, protegerlos, estar pendientes de su salud y organizar la vida alrededor de sus necesidades se parece mucho a la crianza.
- Por el apego. Perros y gatos buscan nuestra compañía, nos reconocen y responden a nuestro estado de ánimo. Ese vínculo afectivo es real.
- Por el lenguaje del cariño. Hablarles con voz suave, ponerles apodos o celebrar sus logros es una manera de expresar amor.
- Por la etapa de vida. Hay personas que aún no tienen hijos, que decidieron no tenerlos o cuyos hijos ya crecieron, y encuentran en sus animales una forma de cuidar y ser acompañados.
Consejo Terramascota: no hay una forma «correcta» de nombrar el vínculo con tu mascota. Lo importante es que ese cariño se traduzca en cuidados responsables.
Cariño sí, pero respetando su especie

Querer a un perro o a un gato como familia no significa tratarlo como a un bebé humano en todo. De hecho, el mayor gesto de amor es respetar lo que su especie necesita:
- Los perros necesitan olfatear, pasear, socializar con calma y tener rutinas claras.
- Los gatos necesitan lugares altos, escondites, rascadores, un arenero limpio y la posibilidad de decidir cuándo quieren contacto.
- Ambos necesitan una alimentación adecuada a su especie y edad. Compartir comida de humanos «porque es parte de la familia» puede ser peligroso: revisa nuestra guía de qué puede comer tu perro o gato.
- Disfraces, cochecitos y ropa pueden estar bien si el animal se siente cómodo, pero conviene observar sus señales y no forzarlo.
Lo que la familia multiespecie hace bien
Cuando el cariño viene acompañado de información, los resultados se notan: más visitas preventivas al veterinario, más esterilizaciones, más adopciones responsables y menos abandono. Pensar en la mascota como un integrante de la familia ayuda a planificar gastos, viajes, mudanzas y hasta qué pasará con ella si a sus cuidadores les ocurre algo.
Si quieres organizar ese presupuesto, nuestra calculadora de costos de tener una mascota te da una estimación personalizada. Y si estás pensando en sumar un nuevo integrante, empieza por nuestra guía de adopción responsable.
¿Y cuando alguien no lo entiende?
Es posible que algunas personas opinen que «exageras» o que «es solo un animal». Cada familia tiene su manera de vivir el vínculo. No necesitas justificarte, pero sí es útil recordar que el respeto va en ambas direcciones: así como no todos sienten lo mismo por los animales, tampoco todos tienen por qué compartir nuestras costumbres.
Donde sí conviene ser cuidadosos es en los espacios compartidos: no todas las personas se sienten cómodas con perros o gatos cerca, y en lugares públicos lo ideal es que nuestro animal esté bajo control y no moleste a otros.
Ideas para vivir el vínculo de forma sana
- Celebra sus momentos sin poner en riesgo su salud: un paseo especial o un juguete nuevo valen más que un pastel con azúcar.
- Planifica su futuro: ahorro para emergencias, controles veterinarios y quién lo cuidaría si tú no puedes.
- Involucra a todos en casa: que cada integrante tenga tareas claras, desde llenar el bebedero hasta acompañar los paseos.
Cuando la familia multiespecie enfrenta una pérdida
Precisamente porque el vínculo es tan fuerte, la muerte de una mascota puede vivirse como la pérdida de un familiar. Ese duelo es válido. Si estás atravesando ese momento, te puede ayudar nuestra guía sobre cómo superar la muerte de tu perro y las ideas para recordar a tu mascota.
En resumen
Llamar «hijos» a tus mascotas es una forma de expresar un vínculo afectivo real y muy extendido. Lo valioso no es la palabra que uses, sino lo que haces con ese cariño: cuidar su salud, respetar sus necesidades de especie y darles una vida tranquila y segura. Si quieres conocer cómo es esta realidad en nuestro país, revisa también cuántos hogares en Ecuador tienen mascotas y comparte con nosotros tu historia en la comunidad Terramascota.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa familia multiespecie?
Es una familia en la que personas y animales de compañía conviven como integrantes con un lugar propio, y en la que se toman decisiones pensando en el bienestar de todos.
¿Está mal llamar «hijos» a mis perros o gatos?
No. Es una forma de expresar cariño y cuidado. Lo importante es que ese afecto se traduzca en cuidados responsables y en respeto por las necesidades propias de su especie.
¿Tratar a mi mascota como familia significa darle comida de humanos?
No. Muchos alimentos humanos son peligrosos para perros y gatos. Quererlos como familia implica darles una alimentación adecuada a su especie y edad.
¿El vínculo con las mascotas es bueno para la salud?
Organizaciones veterinarias como la AVMA reconocen el vínculo humano-animal como una relación beneficiosa para ambas partes cuando se basa en el cuidado y el respeto mutuo.
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